Hoy, la Fiscalía General de la Nación sorprendió a Colombia con una noticia que ha dado de qué hablar por su impacto y por el nombre involucrado.
Luis Alberto “Lucho” Herrera, uno de los grandes íconos del deporte colombiano, el primer ciclista nacional en ganar etapas en la Vuelta a España y figura histórica del ciclismo, está siendo investigado formalmente por la justicia.
La investigación no solo incluye al excampeón, sino también a su hermano, Rafael Herrera, y está relacionada con la desaparición forzada de cuatro personas en Fusagasugá, Cundinamarca, ocurrida el 23 de octubre de 2002. Según el ente acusador, ambos habrían contactado a exparamilitares para que retiraran por la fuerza a varios vecinos de la zona cercana a sus predios.
Aunque se trata de hechos ocurridos hace más de dos décadas, la Fiscalía ha reunido testimonios, pruebas materiales e indicios que la llevaron a abrir esta investigación y a citar a los hermanos Herrera a una diligencia de indagatoria programada para el 6 de febrero de 2026.
Este proceso también incluye una investigación adicional por posibles delitos sexuales contra uno de los hermanos, lo que complica aún más el panorama.
La noticia ha generado impacto porque mezcla a una figura pública muy querida del deporte colombiano con un caso de violencia y desaparición forzada, recordándonos que la justicia puede llegar incluso muchos años después, cuando la sociedad exige respuestas.